Más de 35 años de trabajo

La Agrupación Nacional de Antigüedades, dependiente del Sindicato Nacional de la Madera, fue el antecedente de la Federación Española de Anticuarios. Su último presidente, Rafael Romero Fernández, explicó en una entrevista por qué y cómo se fundo la Federación en el año 1981:

“La Comisión organizadora de las ferias había sido, hasta ese momento, el grupo sindical de almonedistas y anticuarios. A la muerte de Franco, los sindicatos verticales empiezan a desaparecer poco a poco y, en nuestro grupo, hubo un vacío que no se logro restaurar parcialmente hasta el nacimiento de la Asociación de Madrid. El problema, a nivel nacional, seguía sin solución… Más tarde, las Asociaciones ya constituidas eligieron a Luís Cárabe como primer presidente de la Federación”.

Luis Cárabe, primer presidente 
de la Federación
Luis Cárabe, primer presidente de la Federación

Aunar aspiraciones

Cárabe Palacios, sevillano afincado en Madrid, realizó importantes y fructíferos esfuerzos para enaltecer la profesión y aunar sus aspiraciones. No dejó pasar ninguna oportunidad mientras desempañaba sus cargos en la organización de numerosas ediciones de Feriarte.

En el catálogo del V Feriarte, correspondiente a 1981, escribía D. Luís Cárabe:

“La Federación Española de Anticuarios y Almonedistas es, felizmente, una realidad. De su constitución no pueden derivarse más que beneficios. Los grandes tópicos se asientan sobre grandes verdades. “La unidad hace la fuerza” es un ejemplo más. Nuestro gremio, tan tradicional, necesitaba aunar esfuerzos para que esta profesión, que tanto tiene de vocación, no perdiera su principal carácter: El amor sostenido por las cosas bellas y antiguas que forman parte de nuestra historia. No necesito recordar a los anticuarios cuales son los fines de nuestra Federación, pero sí quisiera que llegaran a conocimiento de quienes no nos conocen. En líneas generales, nace para apoyar mejor a sus afiliados, sea materialmente, sea impulsado su promoción cultural”.

En Enero de 1985, Luís Cárabe cesa y es sustituido por el anticuario leonés, Lorenzo Martínez Calvo.
Había sido presidente de la Asociación de Galicia y, desde 1983, de la Asociación de Madrid. Quedará en la historia de las ferias españolas como la persona que impuso la reestructuración del hecho ferial.

Reestructuración

“El mejor camino para prestigiar al anticuario consiste en establecer normas que acrediten su seriedad profesional”, dijo.

Martínez implantó lo que, entre los anticuarios, se denomina el “día de reflexión”. Antes de empezar cada feria, el Comité de Admisión de piezas pasa revista, con los puestos o stands ya montados, sin la presencia de los expositores, rectificando datos o retirando mercancía que no se ajusta a lo que debe ser ofrecido al público. Las piezas que se reponen durante la celebración de cada feria también pasan un control de aduana antes de acceder al recinto.

Estableció, también, un control riguroso en las puertas de acceso para impedir la entrada a vendedores ajenos, quienes, aprovechando el ambiente ferial, acudían a realizar transacciones.

Lorenzo Martínez Calvo, en animada charla con S.A.R. Don Juan de Borbón, Conde de Barcelona
Lorenzo Martínez Calvo, en animada charla con S.A.R. Don Juan de Borbón, Conde de Barcelona

Tres bienales

Durante su gestión, Lorenzo Martínez, organizó tres bienales. Supusieron, sin lugar a dudas, la cota más alta conseguida por el anticuariado español en una manifestación pública. Esto sucedió en los años 1987, 1989 y 1992. Especialmente la última contó con una importantísima representación extranjera entre la que estaban los mejores anticuarios europeos.

Su colaboración con el ministerio de Cultura fue muy estrecha. Intervino en el desarrollo de la Ley de Patrimonio Histórico Español de manera determinante para la defensa de los anticuarios en aquel momento. Javier Solana, ministro del ramo, llegó a hacer expreso reconocimiento escrito en 1986.

Desencuentro

A Lorenzo Martínez le sustituye el anticuario guipuzcoano Álvaro Paternina. Son tiempos difíciles, acentuados por la crisis económica que se cernía, especialmente, sobre este sector. Además, se escinden de la Federación Cataluña, Vizcaya, La Rioja, Álava y Navarra.

Álvaro Paternina
Álvaro Paternina
Helena Mola
Helena Mola

Le sustituye una mujer, Helena Mola, quien a pesar de su buena voluntad e intentos denodados poco pudo hacer para enderezar el barco, tomándole el relevo María de los Ángeles Rato y Figaredo, asturiana, que ya había sido presidenta de la Asociación de Madrid.

Revista y ferias

Durante su larga gestión, el Gremi de Anticuarios de Cataluña volvió a la Federación y creó la revista semestral de la Federación Española, con vocación de vínculo entre los profesionales y de contacto con la sociedad.

Devolvió el ejercicio de la posibilidad de promocionar ferias de antigüedades. En Marzo de 1998, una edición de “Artebarna” y, a partir de 1999, “Arte Madrid”, que se celebró consecutivamente hasta 2006, año al final del cual ella misma tuvo que desconvocar la edición de 2007.

Intervino en la articulación de la cooperación de los anticuarios con SEPRONA y SOIVRE sobre determinadas materias en la aplicación de la Ley de Especies Amenazadas.

María de los Ángeles Rato
María de los Ángeles Rato
Borja Ybarra
Borja Ybarra

Le sucede el vizcaíno Borja Ybarra Ybarra. Hereda, en Febrero del 2007, uno de los momentos más delicados de nuestro mundo, tanto por la gran crisis económica como por el hecho de que el gusto preferente por lo antiguo pasase internacionalmente a los últimos lugares.

Previendo el futuro, cambió los Estatutos de la Federación para dar cabida a anticuarios a título individual. Así, cuando, posteriormente, la Asociación de Andalucía se disolvió, sus miembros pasaron a formar parte de FEA. Por otra parte, la Asociación de Vizcaya volvió a la Federación durante su gestión.

Además de elaborar el primer Código Deontológico Nacional, la Federación ingresó en CINOA -Confederación Internacional de Negociantes de Obras de Arte-, única organización que agrupa a las asociaciones de 22 países.

Se lograron avances a favor del comercio en el Reglamento de Armas, al tiempo que se estrecharon las relaciones con los cuerpos de Patrimonio Histórico- Artístico, ministerio de Cultura y MNAD.

Logró la autofinanciación de FEA. También sustituyó la revista, en formato papel, por dos webs.

Consiguió el primer acuerdo escrito con la Administración en materia de especies protegidas. Por otra parte, al final de su gestión, inició los trabajos para la elaboración del Libro Blanco sobre legislaciones europeas en temas que afectan a los anticuarios.

Al concluir su segundo mandato, apoyó la candidatura de Ferran López a Presidente de FEA, entre otras cosas, por su profesionalidad como experto en especies protegidas ante problemas surgidos con la Administración. Las gestiones comenzaron a realizarse siendo Ybarra Presidente.

Ybarra entrega la Federación a López con el doble de patrimonio que recibió de su predecesora, Mani Rato.

Trabajó estrechamente con su Vicepresidente, Carles Xarrié y con su Secretario-Tesorero, Pedro Sánchez.